TRADUCTOR

Mostrando entradas con la etiqueta información. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta información. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de marzo de 2012

MANOLITO GAFOTAS

Si queréis ver la película, aquí la podéis ver, pero os recomiendo que leáis todos los libros de la serie:


Como sabéis la utora de esta obra es Elvira Lindo, que es pareja del escritor ubetense Antonio Muñoz Molina.

Elvira Lindo Garrido nació en Cádiz en 1962. A los doce años se traslada a Madrid, allí comenzará la carrera de Periodismo, pero la abandona para dedicarse a la radio y la televisión trabajando como locutora, actriz y guionista.
Su primera novela, basada en uno de sus personajes radiofónicos, adquiere un éxito inesperado. Manolito Gafotas, un niño del barrio madrileño de Carabanchel se convierte en un personaje que atrae a niños y mayores y en el protagonista de sus tres siguientes novelas.
En 1994 estrena en el teatro La ley de la selva, y vuelve al teatro diez años después con La sorpresa del roscón.
En 1998 publica la novela El otro barrio, que la aleja momentáneamente de Manolito Gafotas, y de la literatura infantil, para volver a este personaje en ese mismo año con Manolito on the road.
Comienza su faceta de guionista de cine coescribiendo, junto a Miguel Albaladejo, La primera noche de mi vida, y al año siguiente adapta Manolito Gafotas al cine. En 2000 adapta la novela del escritor Antonio Muñoz Molina, con quien está casada, Plenilunio.
No escribe, sin embargo, los guiones de las siguientes adaptaciones, tanto al cine, como a la televisión, de su personaje Manolito Gafotas.
Colabora asiduamente en diversas revistas y diarios, como El País, como columnista; gran parte de sus artículos se reúnen en una serie de libros titulados Tinto de verano.

jueves, 8 de marzo de 2012

EL ORIGEN DE LA PALABRA GILIPOLLAS

En  Madrid hay una calle llamada de Gil Imón, haciendo de travesaño entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia, para más señas. Es una calle dedicada al que fue alcalde de la capital, don Gil Imón, en los tiempos en que el duque de Osuna organizaba sus célebres bailes, a los que  acudía la alta sociedad, para poner en el  escaparate familiar a jovencitas de la buena cuna, como oferta casadera. A las damitas de entonces se les aplicaba el apelativo de "pollas", que en el Diccionario de la Real  Academia Española (DRAE) llevan, como sexta acepción, figurada y familiarmente, el  significado de 'jovencitas', algo que hoy prácticamente se ignora. La polla de entonces no tenía nada que ver con el significado de morbosas connotaciones por el que ha sido sustituido ahora.

El tal don Gil era un personaje de relieve (la prueba está  en que
tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de las revistas del corazón de la época. El hombre se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre. Tenía dos hijas en edad de merecer, feúchas, sin  gracia y bastante poco inteligentes. Y se hacía  acompañar por ellas a absolutamente todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenía que acudir.

-¿Ha  llegado ya don Gil?

-Sí, ya ha  llegado don Gil y, como siempre, viene acompañado de sus  pollas.

Mientras don Gil se encargaba de atender las numerosas conversaciones que su cargo de alcalde comportaban, sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (o jovencito) se les acercase, cosa que nunca sucedía. La situación, una y otra  vez repetida, dio lugar a la asociación mental de 'tonto' o 'tonta' con don Gil y sus  pollas.

¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de estupidez? Los
imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para
expresar la idea de 'mentecato integral e inconsciente'... ¡ya está!:
Gil (D.Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas.
Cundió por todo Madrid, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, después exportada al resto de España, ganándose a pulso con el tiempo el derecho de entrar en la Real Academia Española.

jueves, 10 de marzo de 2011

UNA BUENA NOTICIA PARA ÚBEDA

La Biblioteca Municipal ha sido ampliada. Esto siempre es una buena noticia para Úbeda:



Si quieres hacer un viaje por una hermosa Biblioteca pica en el siguiente enlace:

BIBLIOTECA

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ANTONIO, IN MEMORIAM



Te fuiste, Antonio , sin avisar. Siempre tan callado. Pero, ¡cómo se ha notado tu ausencia!
Nos has dejado y el colegio no es lo mismo.
Todos te estamos llorando

…Corría el curso 1980-81 cuando se inaguró este nuestro centro Juan Pasquau. Aunque estaba dotado de todo y de una estupenda cocina, no pudo ésta comenzar a funcionar porque le faltaba el menaje. Así que lo hizo el curso siguiente 81-82, y la cocinera, procedente del clausurado comedor del colegio Vírgen de Guadalupe, Paca, se hizo cargo de las comidas de los alumnos transportados de Santa Eulalia. Esta señora estaba cerca de su jubilación y lo hizo el siguiente curso 82-83, siendo despedida de forma modesta por los niños y niñas que en ese momento hacían uso del comedor y por el maestro que esto escribe, que por aquel entonces ya era encargado de atenderlos. Vaya, desde aquí nuestro saludo y mejores deseos para esta buena y honesta trabajadora.
Al comenzar el curso 83-84 estábamos, pues, sin cocinero. Había aquí entonces un maestro, D. Juan Fernández, aún recordado cariñosamente po los de más edad, que insínuó podría venir un familiar de su mujer procedente de Madrid, donde había trabajado hasta entonces y con el título de cocinero. Se pulsaron los resortes necesarios y Antonio Ródenas vino de la capital a ocupar el puesto. Comenzó su trabajo, pero al aumentar el número de comensales se vio la necesidad de añadir otro cocinero. A los siete meses se dio en la persona de Encarni, un gran acierto. Era, además, hija de Josefa, que ejercía de conserje en el centro y a cuya señora deseamos lo mejor en su merecida jubilación. Y así tenemos los dos cocineros que continúan su labor hasta hoy. Todos en un momento u otro, hemos disfrutado del excelente y pulcro trabajo que han desarrollado en estos años.

Hablando de Antonio, siempre recordaremos su preocupación por satisfacer al alumnado y profesorado que comía. Preguntaba frecuentemente cómo había estado la comida.
Así transcurrieron 28 años. En los últimos cursos habíamos visto alguna vez a Antonio resfriado o con dolor de espalda, pero todo normal.

El curso pasado sí tuvo un severo cuadro de neumonía que le apartó un tiempo, escaso, de su trabajo. Los que estábamos cerca acudíamos para ayudar a Encarni, que se quedaba sola y sin una sola queja sacaba adelanta sus comidas a las mil maravillas.

Comenzó el curso 2010-11 y todo parecía correcto. Pero a mediados de octubre notamos a Antonio más deteriorado. Parecía una dolencia de espalda ya que andaba algo encorvado, y así hasta el mismo día 28 estuvo trabajando. El día 29 ingresó en el hospital por su estado febril y de degradación física. De allí salió cadáver, pues murió el día 1 a las 22,30. Al llegar al trabajo, después del puente, nos enteramos de lo ocurrido, de la terrible noticia.

…..Esa mañana, Antonio, la noticia nos dejó anonadados.

No sabemos cómo habremos podido estar en la escuela y cumplir con nuestra obligación. Lo peor fue a la hora de la comida y en ella te rendimos un sencillo y sentido, pero merecido homenaje: se pidió a los alumnos que por un día dejasen de hablar en voz alta y tuvieran en el recuerdo a tu persona, y lo cumplieron, no se oyó una voz más alta que otra. Tenían también un nudo en la garganta.

Esa tarde te dimos el último adiós en Villacarrillo, tu pueblo, muy tristes. Has dejado tras todo este tiempo una estela de trabajo bien hecho y con una humildad difícil de superar. Has sido tan paciente y callado que sólo has brillado por tus méritos culinarios y de persona educada.
No querías otro tipo de medallas.
Un fuerte abrazo para tu mujer, Dolores. Otro muy fuerte también para tus hijos, Antonio y Rocío, antiguos alumnos de nuestro colegio. Adiós, Antonio.




Úbeda, 10/11/2010
José Antonio Carrasco López
MAESTRO DECANO DEL COLEGIO JUAN PASQUAU

martes, 12 de octubre de 2010

ESCRITORES PARAGUAYOS


Si tenéis interés por leer algunos escritos de poetas paraguayos os dejamos unos enlaces que seguro os gustarán y os entrentendrán:

Joaquín Morales (pseudónimo de Lito Pesolani)

Fredi Casco

Lía Colombino

Cristino Bogado

Javier Baldessari


Todos estos nombres forman una nueva generación de poetas paraguayos, algunos de los cuales todavían no han editado individualmente sus libros, pero por su importancia en las letras del país guaraní, merecen ser destacados.

Ha salido la palabra guaraní y ésta se refiere a los primeros pobladores de ese país y a su lengua..
Podéis saber más de ellos picando sobre guaraní.

También está relacionada con las famosas reducciones del Paraguay creadas por los padres jesuitas para esos indígenas. Pica sobre la imagen y sabrás más.

sábado, 9 de octubre de 2010

FRAGMENTOS DE OBRAS DE MARIO VARGAS LLOSA


Elogio de la madrastra

" Nos han dejado sin secretos, mi amor. Esa soy yo, esclavo y amor, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo. Lenta masturbación, yo. Chorro de almíbar, yo. Dédalo y sensación, yo. Ovario mágico, semen, sangre y rocío del amanecer: yo. Esa es mi cara para ti, a la hora de los sentidos. Esa soy yo cuando, por ti, me saco la piel de diario y de días feriados. Esa será mi alma, tal vez. Tuya de ti. "
La ciudad y los perros

- Cuatro- dijo el Jaguar.
Los rostros se suavizaron en el resplandor vacilante que el globo de luz difundía por el recinto, a través de escasas partículas limpias de vidrio: el peligro había desaparecido para todos, salvo para Porfirio Cava. Los dados estaban quietos, marcaban tres y uno, su blancura contrastaba con el suelo sucio.

-Cuatro -repitió el Jaguar-. ¿Quién?
-Yo -murmuró Cava-. Dije cuatro.
-Apúrate -replicó el Jaguar-. Ya sabes, el segundo de la izquierda.
Cava sintió frío. Los baños estaban al fondo de las cuadras, separados de ellas por una delgada puerta de madera, y no tenían ventanas. En años anteriores, el invierno sólo llegaba al dormitorio de los cadetes, colándose por los vidrios rotos y las rendijas; pero este año era agresivo y casi ningún rincón del colegio se libraba del viento, que, en las noches, conseguía penetrar hasta en los baños, disipar la hediondez acumulada durante el día y destruir su atmósfera tibia. Pero Cava había nacido y vivido en la sierra, estaba acostumbrado al invierno: era el miedo lo que erizaba su piel.

Cartas a un joven novelista

En eso consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas. El novelista que no escribe sobre aquello que en su fuero recóndito lo estimula y exige, y fríamente escoge asuntos o temas de una manera racional, porque piensa que de este modo alcanzará mejor el éxito, es inauténtico y lo más probable es que, por ello, sea también un mal novelista (aunque alcance el éxito) [...] Los escritores que rehúyen sus propios demonios y se imponen ciertos temas, porque creen que aquéllos no son lo bastante originales o atractivos, y estos últimos sí, se equivocan garrafalmente.

La tía Julia y el escribidor



En ese tiempo remoto, yo era muy joven y vivía con mis abuelos en una quinta de paredes blancas de la calle Ocharán, en Miraflores. Estudiaba en San Marcos, Derecho, creo, resignado a ganarme más tarde la vida con una profesión liberal, aunque, en el fondo, me hubiera gustado más llegar a ser un escritor. Tenía un trabajo de título pomposo, sueldo modesto, apropiaciones ilícitas y horario elástico: director de Informaciones de Radio Panamericana. Consistía en recortar las noticias interesantes que aparecían en los diarios y maquillarlas un poco para que se leyeran en los boletines.
La redacción a mis órdenes era un muchacho de pelos engomados y amante de las catástrofes llamado Pascual. Había boletines cada hora, de un minuto, salvo los de mediodía y de las nueve, que eran de quince, pero nosotros preparábamos varios a la vez, de modo que yo andaba mucho en la calle, tomando cafecitos en la Colmena, alguna vez en clases, o en las oficinas de Radio Central, más animadas que las de mi trabajo.

Pantaleón y las visitadoras

Sí, pues, antes de entrar a Pantilandia estuve de "lavandera", como dijiste, y después donde Moquitos. Hay quienes se creen que las "lavanderas" ganan horrores y se pasan la gran vida. Una mentira de este tamaño, Sinchi. Es un trabajo jodidí, fregadísimo, caminar todo el día, se le ponen a una los pies así de hinchados y muchas veces por las puras, para regresar a la casa con los crespos hechos, sin haber levantado un cliente. Y encima tu cafiche te muele porque no has traído cigarrillos. Tú dirás para qué un cachife, entonces. Porque si no tienes, nadie te respeta, te asaltan, te roban, te sientes desamparada, y, además, Sinchi ¿a quién le gusta vivir sola, sin hombre? Sí, me desvié otra vez, ahora hablo de eso. Era para que sepas por qué, cuanod de repente se corrió la voz que en Pantilandia daban contratos con sueldos fijos, domingos libres y hasta viajes, bueno, fue la locura de las "lavanderas". Era la lotería, Sinchi, ¿no te has cuenta? Un trabajo seguro, sin tener que buscar clientes porque había para regalar, y encima tratadas con toda consideración. Nos parecía un sueño, pues. Fue la atropellada hacia el río Itaya. Pero aunque todas volamos, sólo había contratos para unas pocas y nosotras éramos un chuchonal, ay perdona. Y, además, con la Chuchupe de jefaza ahí, no había manera de entrar.
El señor Pantoja le hacía caso a todos sus consejos y ella siempre prefería a las que habían trabajado en casa de Nanay. Por ejemplo, a las que venían de la competencia, los bulines de Moquitos, las aguantaba y les ponía toda clase de peros y les cobraba unas comisiones bárbaras. Y a las "lavanderas" todavía peor, nos desmoralizaba diciendo al señor Pantoja que no le gustan las que vienen de la calle, como las perritas, sino las que han trabajado en domicilio conocido. Quería decir casa Chuchupe, claro. Desgraciada, me estuvo cerrando el paso lo menos cuatro meses.

MARIO VARGAS LLOSA, PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2010

Mario Vargas Llosa
(Arequipa, Perú, 1936) Escritor peruano. Mario Vargas Llosa pasó su infancia entre Cochabamba (Bolivia) y las ciudades peruanas de Piura y Lima.
A los dieciséis años inició su carrera literaria y periodística con el estreno del drama La huida del Inca (1952). Poco después ingresó en la Universidad de San Marcos de Lima, donde cursó estudios de literatura. Viajó a Europa, donde empezó a trabajar en la Radio Televisión Francesa y fue profesor en el Queen Mary College de Londres.
Vargas Llosa publicó su primera obra, Los jefes (1959), con veintitrés años apenas, y con la novela La ciudad y los perros (1962) se ganó ya un prestigio entre los escritores que por aquel entonces gestaban el inminente «boom» literario iberoamericano. Estableció su residencia primero en París y luego en Londres (1867), de donde se trasladó a Washington y Puerto Rico.
Su madurez literaria llegó con La casa verde (1966), verdadera exhibición de virtuosismo literario, cuya prosa integra abundantes elementos experimentales, tales como la mezcla de diálogo y descripción y la combinación de acciones y tiempos diversos, recursos que empleó también en parte en Los cachorros (1967) y en Conversación en la catedral (1969), áspero retrato de la dictadura peruana de Manuel Odría.
En su quehacer novelístico posterior destacan Pantaleón y las visitadoras (1973), La tía Julia y el escribidor (1977), La guerra del fin del mundo (1981), en la que aborda la problemática social y religiosa de Iberoamérica, y ¿Quién mató a Palomino Moreno? (1986), basada en una investigación policial.

Temas sugeridos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...