La idea de celebrar un día dedicado a los libro surgió del escritor valenciano, afincado en Barcelona, Vicent Clavel Andrés, quien lo propuso a la Cámara Oficial del libro de Barcelona.
Dando la Cámara el visto bueno y tras llevarlo a consulta del rey Alfonso XIII y del presidente Miguel Primo de Rivera, éstos dieron su beneplácito para que se celebrase en Barcelona la primera Feria del libro el 7 de octubre de 1926.
