TRADUCTOR

jueves, 8 de marzo de 2012

EL ORIGEN DE LA PALABRA GILIPOLLAS

En  Madrid hay una calle llamada de Gil Imón, haciendo de travesaño entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia, para más señas. Es una calle dedicada al que fue alcalde de la capital, don Gil Imón, en los tiempos en que el duque de Osuna organizaba sus célebres bailes, a los que  acudía la alta sociedad, para poner en el  escaparate familiar a jovencitas de la buena cuna, como oferta casadera. A las damitas de entonces se les aplicaba el apelativo de "pollas", que en el Diccionario de la Real  Academia Española (DRAE) llevan, como sexta acepción, figurada y familiarmente, el  significado de 'jovencitas', algo que hoy prácticamente se ignora. La polla de entonces no tenía nada que ver con el significado de morbosas connotaciones por el que ha sido sustituido ahora.

El tal don Gil era un personaje de relieve (la prueba está  en que
tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de las revistas del corazón de la época. El hombre se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre. Tenía dos hijas en edad de merecer, feúchas, sin  gracia y bastante poco inteligentes. Y se hacía  acompañar por ellas a absolutamente todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenía que acudir.

-¿Ha  llegado ya don Gil?

-Sí, ya ha  llegado don Gil y, como siempre, viene acompañado de sus  pollas.

Mientras don Gil se encargaba de atender las numerosas conversaciones que su cargo de alcalde comportaban, sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (o jovencito) se les acercase, cosa que nunca sucedía. La situación, una y otra  vez repetida, dio lugar a la asociación mental de 'tonto' o 'tonta' con don Gil y sus  pollas.

¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de estupidez? Los
imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para
expresar la idea de 'mentecato integral e inconsciente'... ¡ya está!:
Gil (D.Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas.
Cundió por todo Madrid, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, después exportada al resto de España, ganándose a pulso con el tiempo el derecho de entrar en la Real Academia Española.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Temas sugeridos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...